EL RETO DE ALICIA
Alicia e Iván son dos hermanos que viven junto con sus padres
en una pequeña ciudad del Norte. Los
días de lluvia (que suelen ser bastantes) no pueden salir a jugar a la calle
con sus amigos del barrio. Alicia odia los días de lluvia porque le gustan
mucho los deportes; en especia el fútbol, cosa que sus padres nunca vieron con
buenos ojos.
“- Eso es cosa de niños”- Le repetían siempre sus padres.
Alicia no entendía por qué, tan sólo era un deporte y además se le daba mejor
que a su hermano Iván que siempre estaba sentado en el sillón jugando con la
consola. Alicia nunca perdió su afición por este deporte y a pesar de los
comentarios de sus padres y de los chicos y chicas que a veces se burlaban de
ella, se apunto a un equipo de fútbol donde todos los martes y jueves iba a
entrenar. Las tardes que pasaba con el equipo y su entrenador eran las más
felices de su vida.
Alicia era una chica inteligente y muy inquieta; por lo que
siempre le gustaba conocer y aprender cosas nuevas. Ella no entendía por qué siempre que acababan de comer su madre la llamaba para que la ayudará a recoger
la mesa, mientras su hermano y su padre veían la tele o dormían. Su hermano era
dos años mayor que ella y tenía dos brazos y dos piernas como los de ella. Su
mamá siempre le repetía que no protestará y obedeciera. Alicia se marchaba a la
cama muy enfadada pensando que el mundo no era justo. Su profesora Lita siempre
les decía que las mujeres y hombres eran iguales, y que muchas mujeres en nuestra
historia había luchado mucho para que hoy tuviéramos un mundo más justo. Ella
quería ser como esas heroínas que habían
cambiando el mundo; pero no tenía fuerzas para enfrentarse a sus padres,
y eso la ponía muy triste.
Esa noche Alicia no podía dormir, daba vueltas en la cama
inquieta, intentando averiguar que haría una verdadera heroína si estuviera en
su pellejo. De repente sus ojos se detuvieron en una fotografía: La primera
medalla que había ganado con su equipo de fútbol. Parecía tan feliz…. Entonces
pensó: ¿Y por qué no? Había descubierto un plan perfecto.
Al día siguiente bajo a desayunar con una gran sonrisa y se
sentó junto a su hermano que la miraba con recelo.
-
Te propongo un reto. Un partido entre mi equipo y tus
amigos.
-
¿Estás de broma? -Os machacaríamos.
-
¡Demuéstramelo!- Dijo Alicia desafiante.
-
¡Cuando quieras!
-
Vale. Si ganamos tendrás que ayudar en las tareas de casa, tirar la basura
y servirme el desayuno todos los días durante un mes.
-
¿Y si gano yo? ¿Qué me das tú?
-
Te daré todos mis ahorros y mi bicicleta nueva.
-
Trato hecho.- Dijo Iván frotándose las manos.
Sus
padres se miraron desconcertados, pero no dijeron nada. Eran cosas de hermanos
y ya estaban acostumbrados a sus discusiones.
Esa
tarde quedaron en un descampado cerca de su casa. Sus padres y amigos fueron
todos a ver el partido. Todos pensaban que era un partido ganado. Todos menos
su profesora Lita, su entrenador y su madre; que a pesar de todo sabía que su
hija ganaría, porque era igual de terca que ella.
El
partido comenzó y las chicas salieron con fuerza al campo. El primer gol lo
marco Silvia, el segundo Alicia, y el tercero su hermano Iván. En la segunda parte
los chicos estaban cansados y se sentían ridículos porque todos sus amigos les
estaban mirando. Uno de ellos le pego una patada Alicia que la dejó tumbada en
el suelo. Iván furioso fue hacia el
chico y le dió un puñetazo Se armó un gran revuelo y el arbitro los
expulso. Victoria para las chicas.
Al
llegar a casa Iván le pedio perdón a su hermana por haber sido tan estúpido.
-¡Lo
has hecho genial hermanita!
-Tú
también; pero casi le partes la nariz a ese chico. Gracias por defenderme.
Sus
padres los espiaban desde la puerta, se miraron y sonrieron.
Desde
aquel día, Alicia nunca más tuvo que esconderse para jugar al fútbol. Su madre
propuso hacer una lista de tareas semanales donde todos se repartieran las
tareas domésticas. En poco tiempo Iván descubrió que cocinar era divertido, que
ordenando su cuarto había vuelto a
recuperar objetos que creía perdidos para siempre, y que su hermana era más
valiente que cualquiera de sus amigos del barrio.
Alicia volvió a creer que las personas sí pueden
cambiar el mundo. Pensó en todas esas mujeres que perdieron la vida luchando
para que hoy tengamos una vida mejor.
Hoy, Alicia se sentía la heroína
de su barrio; y eso era mejor que cualquier medalla del mundo…
Preguntas del debate:
1. ¿Sabéis que son los estereotipos y los roles de género?
2. Las tareas del hogar ¿son de hombres
o de mujeres? ¿Por qué?
3. ¿Con qué personaje de la historia os sentís más
identificados?
4. ¿Por qué razón Iván actuaba así con
su hermana?
5. Nombrar mujeres y hombres de vuestro
entorno que cumplan las mismas funciones en la sociedad.
6. Los hombres y las mujeres son
iguales o hay diferencias entre ellos. Indicar cuales.


No hay comentarios:
Publicar un comentario