sábado, 28 de junio de 2014

El portátil en movilidad. Creo que es importante saber la postura adecuada para no sufrir lesiones. Yo a veces me siento de cualquier manera. Interesante

jueves, 19 de junio de 2014

Leer en corto: 1er lugar, Categoría Fomento de la lectura

Leer en vacaciones.



Llega el verano y con el las ansiadas vacaciones  de los más pequeños. Los niños tienen mucho tiempo libre y en este tiempo es importante la motivación en actividades tan placenteras como la lectura.

El hábito de la lectura desde la más temprana edad es muy importante para el desarrollo de las capacidades de los más pequeños. Desde la infancia se adquieren hábitos positivos que perduraran en el futuro. La lectura desarrolla la imaginación y la creatividad, el pensamiento abstracto, la capacidad de critica y pensamiento formal;con ella se adquiere vocabulario, un aprendizaje significativo y ayuda a la concentración y al proceso de aprendizaje.





En casa


Haga tiempo para leer
Durante los agitados meses de verano, puede resultarles difícil a usted y a su hijo encontrar el momento para leer. Reserve un momento tranquilo del día para leer y recuerde incluir "tiempo para leer" cuando planee sus actividades de verano. (RIF)
Tenga distintos tipos de materiales de lectura en la casa
Para estimular la lectura en casa, tenga material de lectura en toda la casa, como periódicos, revistas, folletos, etc. También tenga a mano elementos divertidos, por ejemplo, juegos de palabras, crucigramas o la sección infantil del periódico. Esto hará que el niño tenga más acceso a los libros y el material impreso, y le dará más oportunidades de practicar la lectura. (RIF, LCA / FNSB Public Library)
Combata el aburrimiento con los libros
Ayude a su hijo a buscar libros que le resulten interesantes, ¡en especial los días de lluvia! Estos pueden ser libros de no ficción, libros de hechos divertidos, libros sobre manualidades, libros para hacer proyectos o libros de cocina con recetas que pueden hacer los niños. (RIF)
Lean en voz alta todos los días 
Trate de buscar un momento del día para leerles en voz alta a sus hijos, incluso a los más grandes. Leer en voz alta beneficia a los niños y los adolescentes, en especial a los que leen con dificultad. Lea en voz alta en distintos lugares, desde el vestíbulo hasta el parque. ¡Y no tema usar voces tontas y actuar los personajes! (CCLD, Scholastic Inc., RIF)
Incentive a sus hijos a aprender palabras nuevas
Enséñeles palabras nuevas a sus hijos todos los días. Conversen sobre el significado de las palabras y cómo se usan. (LCA / FNSB Public Library)
Escriban cada día
Tenga a mano material para escribir, como lápices, papel y ceras para que su hijo practique la escritura. Incentive a su hijo a escribir cartas o postales a sus amigos o parientesdurante el verano, a llevar un diario, a hacer un cuaderno de recortes del verano o a escribir cuentos y poemas. Pídale ayuda a su hijo para hacer la lista de las compras o para copiar una receta. (LCA / FNSB Public Library, CCLD)

En la biblioteca

Ayude a su hijo a obtener una tarjeta de biblioteca
Tener su propia tarjeta de miembro de la biblioteca hará que su hijo se sienta especial y lo motivará para sacar libros u otros materiales de la biblioteca. Asegúrese de que entienda la política de devolución de la biblioteca. (RIF, LCA / FNSB Public Library)
Visite la biblioteca habitualmente y busque programas de lectura de verano
Las bibliotecas pueden ser lugares mágicos durante el verano y a menudo ofrecen programas de lectura de verano, clubes del libro y eventos para niños como marionetas o narraciones en vivo. También pueden ofrecer listas de lectura de verano adecuadas según la edad. Consulte el calendario de la biblioteca para ver los eventos especiales de verano. Para obtener más información sobre los distintos tipos de servicios que ofrecen la mayoría de las bibliotecas públicas, lea la sección de Colorín Colorado, ¡Visiten su biblioteca pública!(RIF, CCLD, PBS)
Busque materiales y programas en español que ofrece la biblioteca
Muchas bibliotecas ofrecen libros en español o libros bilingües (para niños y para adultos), y también actividades como una hora de cuentos en español u otros programas de lectura. Consulte qué ofrece su biblioteca local.
Ayude a su hijo a escoger libros adecuados a su nivel
Una buena forma de determinar si su hijo está leyendo libros adecuados a su nivel es hacer que lea un página del libro que ha escogido (cualquier página salvo la primera). Si lee fluidamente y entiende lo que lee, el libro puede ser adecuado para su nivel. Si comete cinco o más errores en un fragmento de aproximadamente 50 palabras, quizá el nivel sea un poco alto. Los bibliotecarios también pueden ayudarlo a elegir libros indicados para el nivel de sus hijos. (PBS)
Deje que su hijo escoja lo que va a leer
Deje que su hijo escoja su propio material de lectura, por ejemplo, ficción popular, revistas, novelas gráficas y libros de historietas. El verano es un momento en el que los niños pueden descubrir el placer de la lectura y se sentirán más motivados si leen algo que les gusta. Si le preocupa el contenido de lo que está leyendo su hijo, converse acerca de lo que le interesa y fije algunas pautas para que haga las elecciones apropiadas. (RIF, CCLD, LCA / FNSB Public Library)
Busque revistas infantiles en la biblioteca
Las revistas son una excelente forma para que los niños practiquen la lectura, aprendan cosas nuevas y aumenten su vocabulario. Quizá encuentre la revista preferida de su hijo en la biblioteca o bien puede suscribirse para recibirla en su casa.
Si le interesa una revista en español, pruebe la Revista IGUANA. Si quiere recomendaciones de algunas buenas revistas en inglés para niños, consulte la lista de revistas deReading Rockets.(Partnership for Learning, LCA / FNSB Public Library, CCLD)

Excelentes hábitos de lectura de verano

Dé el ejemplo como lector
Asegúrese de que su hijo lo vea leer y escribir, ya se trate de leer el periódico de la mañana o escribir la lista de las compras. Cuéntele a su hijo lo que está leyendo y acerca de qué libros leía usted de pequeño. Apague la televisión para dar lugar a un momento tranquilo de lectura. Cuando los niños ven que leer es una parte importante de su vida, entienden que leer también puede ser importante para ellos. (Partnership for Learning, RIF, PBS)
Agréguele diversión 
No establezca reglas sobre leer por un tiempo determinado o leer un mínimo número de páginas y no imponga la lectura como un castigo. ¡Añádale diversión para que su hijo quiera volver a hacerlo! (RIF / Partnership for Learning)
Conversen sobre lo que lee su hijo
Conversen sobre los libros que usted y su hijo han leído juntos, lo que les gustó, lo que no les gustó o cuál era su personaje preferido. Pídale a su hijo que le cuente sobre lo que está leyendo. Las bibliotecas también pueden ofrecer grupos de debates sobre libros para niños o charlas en línea con los autores. (LCA / FNSB Public Library, CCLD, Scholastic)
Déle la oportunidad a su hijo de que le lea a usted en voz alta 
Leer en voz alta le dará la posibilidad a su hijo de practicar sus destrezas de lectura. Incentive que vuelva a leer libros preferidos que puede leer con facilidad. Pídales a los niños más grandes que le lean cosas que ellos encuentran interesantes, como la página de los deportes, una novela de detectives o una revista de música. (LCA / FNSB Public Library)
Escuchen libros en audio
Si van a pasar mucho tiempo en el automóvil o en la casa, alquile libros en audio o CD de la biblioteca y escúchenlos juntos. Ésta también puede ser una manera excelente de incentivar el desarrollo lingüístico o incentivar a los niños con discapacidades de aprendizaje para que disfruten de leer cuentos. (CCLD)
Relacione los libros con las actividades de verano y los viajes
Lean libros que se relacionen con sus actividades de verano y sus viajes. Por ejemplo, pueden leer un libro sobre dinosaurios después de visitar un museo de historia natural o un cuento sobre castillos de arena cuando están en la playa. Ayudar a sus hijos a relacionar los libros con sus propias experiencias contribuirá a aumentar su vocabulario y le dará más significado a sus experiencias. Los niños más grandes también pueden disfrutar ayudando a armar sus planes de verano investigando en la biblioteca o en Internet. Para consultar más ideas sobre este tema, lea Darle importancia a la lectura. (PBS, RIF, LCA / FNSB Public Library)
Al incentivar a sus hijos con las actividades de lectura de verano, los ayudará a hallar maneras divertidas de dedicarse a leer durante el verano y al mismo tiempo mantendrá la buena salud de sus destrezas de lectura.


Precauciones con los niños en verano.


 Respecto al sol, como medida de precaución frente a futuros problemas dermatológicos y oncológicos, los pediatras recomiendan que los niños menores de 3 años no se expongan directamente a él.
Así, cuando vayas con tu hijo a la piscina o a la playa, procura que tome el sol de forma moderada y progresiva (20 minutos los primeros días son suficientes), nunca en las horas de mayor rigor solar y siempre con un protector apropiado para su tipo de piel: hipoalergénico, estable, con un factor de protección por encima de 25 y, a ser posible, que cubra un amplio espectro de radiación solar (UVA, causantes de manchas, alergias y arrugas; UVB, causantes del bronceado y de las quemaduras, e Infrarroja-A, que penetra hasta las capas más profundas de la piel y destruye el colágeno).
Los niños con pieles atópicas también pueden y deben tomar el sol para mejorar su trastorno y cuentan con productos solares específicos; pregunta en la farmacia.
Otra medida adecuada es que el niño expuesto al sol lleve ropas amplias, ligeras y claras, de tejidos transpirables. Actualmente existen prendas infantiles con tejidos que incorporan filtros para que el niño pueda bañarse con ellas y estar al sol con la protección correspondiente que indique el fabricante. Recuerda que el factor de protección del tejido viene indicado con las siglas UPF más un número, el máximo es 50+.
También debes proteger sus ojos con gafas de sol, que filtren la radiación (UVA y UVB) y la reverberación sobre el césped o la arena. Para ello sus lentes han de estar homologadas, por lo que debes comprarlas en un establecimiento especializado; las que ofrecen en los chiringuitos playeros y en los puestos ambulantes no lo están y su uso es más peligroso que no llevar nada.
Por último, recuerda que si el niño no va a la playa pero sale al parque, a jugar a la calle o a hacer ejercicio, debes mantener las mismas precauciones. La piel conserva memoria de toda la radiación que recibe y el 80% de ella se asume en los primeros 18 años de vida. Cuanto más elevada sea esa dosis, mayor será el riesgo de aparición de cáncer en la edad adulta.
A este respecto, una medida fundamental con bebés pequeñitos en el hogar: cuidado con el sol que incide sobre las ventanas de su cuarto. El cristal puede actuar como lupa y quemar su piel, ya que los más pequeños no saben voltearse y cambiar de postura en la cuna.
OTRAS PAUTAS IMPORTANTES
La insolación y el golpe de calor pueden surgir en numerosas circunstancias. Una precaución que muchas veces olvidamos es evitar quedarse parado bajo el sol con el coche del bebé. Si has de hacerlo (el menor tiempo posible), baja la capota para que circule el aire en su interior y ponle la sombrilla para quitarle el sol.
Si la capota no lleva ventana o el tejido no dispone de aireación o sistema de recirculación de aire, puede producirse bajo ella un ambiente térmico muy elevado. Por la misma razón, no pongas el cubrepiés del cochecito.
Otra norma muy importante: un niño jamás debe permanecer en un vehículo cerrado, aunque esté aparcado a la sombra. Bastan unos pocos minutos en un coche parado y sin aire acondicionado para que se genere un ambiente de altísima temperatura que podría originar una rápida deshidratación y provocar un golpe de calor, del que te hablamos en el recuadro superior.
Y en cuanto al automóvil, hay otro cuidado esencial cuando se va con niños: si tu vehículo no tiene cristales tintados, coloca cortinillas en las ventanillas de los asientos traseros y en el del portón, así tu hijo no se quemará en los viajes. Si va en el asiento del copiloto, pon un toldillo a su silla o llévale siempre con visera.

miércoles, 4 de junio de 2014

Historia sobre drogodependencia. 25 días sin ti.


Siguiendo con la prevención en drogas, os dejo un modesto relato que yo he escrito sobre el valor de la vida y la toma de decisiones . 


Uno, dos, tres… ¡Cargando! ¡Le perdemos! ¡Otra vez...! Descarga y... un monótono y largo pitido… Después paz, mucha paz… Mis 25 años pasan por mi mente  en secuencias de segundos, como si de una película se tratase y donde yo soy el protagonista y el único espectador.

Una vela, una tarta de chocolate y las caricaturas de personas riendo y gritando a mí alrededor; son los primeros recuerdos que tengo de mi infancia.  Y un cielo inmenso sobre mi cabeza en un día caluroso en el parque.

1º día sin ti: Te veo dormir tan tranquilo y frágil, que con sólo un susurro tu vida se desplomaría.  No puedo abrazarte fuerte, como cuando eras  un niño y te levantabas asustado a media noche cuando  venían a visitarte todos los monstruos y fantasmas del planeta.  Mis manos quieren coger las tuyas, pero lo único que tocan es el cristal frío que separa nuestras vidas. Oigo tu respiración, lenta y profunda, y me consuela saber que sigues aferrado a la vida. Veo la realidad deformarse delante de mí. Se convierte en un esperpento, y sólo deseo despertar de esta pesadilla… Despertar y verte entrar por la puerta de casa tarareando alguna canción, con esa alegría y vitalidad que siempre tuviste y que un día se perdió en las sombras…

Luces de colores, un largo pasillo y risas de chiquillos a mí alrededor. Un villancico suena de fondo. Creo reconocer a mis amigos Javi, David y Ulises cantando “Ay, Del Chiquirritín”, mientras tocan unas panderetas de colores con adornos navideños. Me veo corriendo, siempre corriendo detrás del  balón… jugando un partido con mis compañeros. Soñaba con ser futbolista; el mejor futbolista del mundo.

2º día sin ti: La espera se hace eterna y tú duermes ausente de todo. Es de noche todo el día. Solo oscuridad e incertidumbre en estas amargas horas.

- Papá ha  venido a verte Gabi. - ¡Mírale! ¡Dile cuanto le has echado de  menos...!

Casas de varios colores, el viento sobre mi cara bajando las calles del pueblo con mi bicicleta. El sonido de las gaviotas, el mar y la playa donde jugaba con Cris; la primera chica que me dio un beso, la primera vez que me enamoré…  Recuerdos de los veranos en Cudillero. Parezco tan feliz…

3º día sin ti: - ¿Dónde estás Gabi? Regresa junto a mí. Tengo tanto miedo… miedo de perderte, miedo de vivir sin ti.

Un viaje en la montaña rusa cargado de adrenalina; gritos, muchos gritos, y una gran noria girando en el cielo. Vagos recuerdos de un gran parque de atracciones con mis compañeros de colegio. Un baile de fin de curso, los primeros besos apasionados con Vanesa, el primer pitillo con mis compañeros escondidos en la huerta del colegio.

7 días sin ti: La espera se hace cada vez más insoportable. Los días son anodinos e interminables en una sala de espera que huele a botica, a lejía y a dolor... Reproches, miradas cómplices y el calor de los abrazos de tus seres queridos. La esperanza es algo que se desvanece por instantes y  siento que  ya nadie cree en ti.

Veo mi imagen en el espejo. Un rostro fresco e inocente de un chico de catorce años que se prepara para su primer día de Instituto. Ganas de crecer, de ser cada vez más independiente, de buscar la libertad de ser uno mismo: único y diferente al resto. Me veo feliz en el patio del centro, compartiendo risas con mis amigos. Recuerdo las victorias con el equipo de fútbol, los goles, las fiestas, la sensación de volar con cada gol….

Me viene el olor de su perfume; el perfume de su cabello brillante y dorado como el sol, que yo tuve tantas veces entre mis dedos. Sus ojos oscuros, eran una ventana a la felicidad en la que yo me asomaba cada día. Mi chica; mi primera novia. Besos eternos a la salida de cada clase, paseos por el parque mientras nos contábamos nuestros proyectos de futuro. Yo quería estudiar Ciencias del Deporte; y ella me contaba con mucha ilusión, los animales que salvaría cuando estudiase veterinaria. Meses  perfectos, capítulos inolvidables de la historia de mi vida.

Volar… con mi moto por las calles y con sus abrazos en mi cintura… Mi primera moto, que mis padres me regalaron al acabar la Secundaría con muy buenas notas. Me siento tan bien… No quiero despertar.

Diez días sin ti: Por fin se ha roto el muro de cemento que nos separaba y ahora puedo cogerte las manos, besarte y sentir tu respiración tan cerca… Pero tú sigues ausente en un sueño eterno del que nadie cree que vayas a despertar. Yo sí. Yo necesito creer que la vida nos dará una segunda oportunidad, y no me separaré de tu lado ni un solo día. No sé si podrás escucharme, pero me gusta hablar contigo como antes, poner tu música favorita o leer en alto un libro para compartirlo contigo.

-¡Esto se veía venir! La voz de Ramón me devuelve a la realidad.

-No es momento de reproches.

Le has malcriado, le has consentido muchas cosas y…

-Nunca encajó nuestro divorcio. Para ti es todo muy fácil, porque no has estado junto a él todo este tiempo. He sufrido mucho. No es justo que busquemos culpables en este momento.

Gritos, portazos, discusiones constantes de mis padres que me quemaban por dentro. Me evadía en mi habitación con los cascos puestos y la música a todo volumen. Quería olvidarme de todo, olvidar que mi familia se rompía y no podía hacer nada para evitarlo. Tristeza al ver a mi padre con una maleta salir por la  puerta derrotado. El llanto de mi madre todas las noches me desgarraba por dentro. No hay nada peor que ver a tu madre llorar.

Ese chico triste se parece más al que ahora soy. La vida se me derrumbo en pocos meses. La ruptura de mis padres y el dolor de saber que ella ya no me quería. No sé lo que paso. Para ella, él era mejor que yo, y tenía ese punto malo tan atractivo y resultón… Eso fue suficiente para tirarme a la basura y entregarle su amor.
Perdí el interés por todo y deje de creer en los demás. Las clases me resultaban insoportables y prefería fugarme del centro a fumar porros y a beber cervezas con unos amigos. Me sentía libre de cargas, me olvidaba de todo. Después de esto todo es confuso. Las imágenes se acumulan en mi cabeza, desordenadas, y me inquietan por momentos. Discusiones, madrugadas en la discoteca tomando éxtasis y mucho alcohol. Mi primera raya de cocaína… y siempre vomitando en alguna esquina, perdido y hundido…

20 días sin ti: Los días son todos iguales para mí. Me conformo con estar cerca de ti y verte dormir a mi lado. Cada vez hay menos visitas, la vida sigue su curso y las personas vuelven a su rutina.Los médicos y las enfermeras son mis mejores aliados en estos momentos. “No pierdas la esperanza”-me dicen todos, pero yo cada día que pasa me hago más vulnerable.

-¡No quiero seguir viendo mi vida! ¡Quiero despertar! ¡Que pare todo, que pare ya!  Me asusta lo que veo, me inquieta cada vez más… Quiero borrar con una goma mi pasado y estrenar otra vida mejor.  Me sentía fracasado, todos mis sueños se desvanecieron y vivía inmerso en una espiral de la que no podía salir.

De repente todo se vuelve oscuro. Me veo caminando por la carretera descalzo. Es de madrugada, los coches pasan apenas a un centímetro de mí. Me da todo vueltas, los edificios se mueven y vienen a por mí. Veo cosas extrañas, rostros deformados que me hablan a cámara lenta…

-¡Quiero parar! ¡Quiero salir de aquí! Un golpe fuerte en mi pecho y me desplomo en el suelo. Oigo voces a mi alrededor, personas a mi lado que gritan; mucho ruido y a lo lejos creo reconocer el sonido de una ambulancia. Luego oscuridad, mucha oscuridad…- ¡Quiero vivir!

25 días sin ti: No ha parado de llover en varios días, pero hoy por fin ha salido el sol y los rayos de luz se cuelan por el cristal iluminando tu cara. “Bajaré a la cafetería a  comer algo y a comprar unas revistas”.- No te preocupes Gabi, que no tardaré mucho.
-¡Mamá...! Me paro en seco, el corazón late muy deprisa; me giro y veo tus ojos azules abiertos de par en par. Este es sin duda, el mejor día de mi vida.

Nací el 10 de abril de 1989. Hoy, 25 años después, he vuelto a nacer. Tengo más de 25 razones para vivir, para no volver atrás, ni repetir los mismos errores. Porque la vida merece la pena y porque aún me quedan:

-         Muchas personas por conocer.
-         Millones de besos para dar y recibir.
-         Miles de lugares por donde caminar.
-         Cientos de  ciudades por conocer.
-         Muchos sueños que cumplir.
-         Grandes amigos con los que compartir...
-      Proyectos por realizar.
-          Más de veinticinco velas por apagar…
-         Una familia, para disfrutarla cada día de mi vida.
-         Y un gran futuro por descubrir…



 Verónica Moreno