oche más.
Era una noche más. Noches en las que cinco amigos, un coche y unos cuantos Gin Tonic
bastaban para creer que la vida era casi perfecta. Tu ojos, tu risa, y la música que me
elevaba a 5 centímetros del suelo. Te deseo, me deseas... ¿ Me llamarás? No sé si volveré
a verte; pero me gustaría que este momento fuera eterno. Me acerco, bajas la mirada, y te
susurro al oído que me encanta tu boca... Te sonrojas, me crezco, te acaricio, te dejas, te beso.
..
Atrás queda la música y mi vergüenza. Arranco el coche y siento tu respiración muy cerca. Me tomas la mano
y mientras escuchamos música en la radio. Luego todo se vuelve confuso y oscuro, y a lo lejos, el sonido
de una ambulancia. ¡ Tengo miedo! ¡ no me dejes solo!¡ Te quiero! ¡ Me muero! Te pierdo...
bastaban para creer que la vida era casi perfecta. Tu ojos, tu risa, y la música que me
elevaba a 5 centímetros del suelo. Te deseo, me deseas... ¿ Me llamarás? No sé si volveré
a verte; pero me gustaría que este momento fuera eterno. Me acerco, bajas la mirada, y te
susurro al oído que me encanta tu boca... Te sonrojas, me crezco, te acaricio, te dejas, te beso.
..
Atrás queda la música y mi vergüenza. Arranco el coche y siento tu respiración muy cerca. Me tomas la mano
y mientras escuchamos música en la radio. Luego todo se vuelve confuso y oscuro, y a lo lejos, el sonido
de una ambulancia. ¡ Tengo miedo! ¡ no me dejes solo!¡ Te quiero! ¡ Me muero! Te pierdo...
Era
